Algunos se pasan la vida esforzándose para que cuando la muerte les llegue puedan acceder al paraíso, "portándose bien" o "haciendo como que se portan bien", rezando, encontrando su "yo" interior. Otros deciden que quemarse todos juntos les va a llevar directo al paraíso, sin papeleos. Otros hacen buenas acciones, a otros los hacen santos. Y todos esperan la muerte... para un día tocar la felicidad... He de decir que yo lo tengo más fácil...cómodo, rápido y simple, por solo 2'73€, un carrefour y una buena película yo encontré el paraíso aquí en la tierra...
Ultimamente no soy yo, y lo peor es que sé desde cuando. Exactamente desde que empecé a ver anime, no sólo a verlo sino a descargarmelo por mi propia cuenta! ¿En qué me estoy convirtiendo? Me paro en las tiendas de cómics, saludo con un cordial "Domo", en lugar de decir estúpido digo ¡baka!, Cuando me pongo nerviosa se me hincha una vena en la frente... no sé, estoy preocupada... ¿hasta que punto me va a afectar? ¿Terminaré siendo una especie de Sailor moon o peor una Goku? Sin embargo, no puedo abandonarlo, es peor que el tabaco, una vez que empiezas ya no hay fin. Cuando acabo una serie, automáticamente pongo otra a descargar!
Y ahí están esos estúpidos personajes que no piensan humanamente,mujeres que gritan constantemente y tienen el pelo azul, verde, rosa, tienen super poderes, historias que no tienen sentido alguno, y supongo que son esas cosas lo que hace que vuelva a verlo una y otra vez.
Lo próximo será empezar a jugar a las cartas magic, haré chistes sobre series y dibujos todo el día, me compraré réplicas de espadas láser, jugaré a juegos de rol, llevaré el anillo único, escucharé todo el día bandas sonoras de anime, y terminaré estudiando informática como mis hermanos(ellos ya han caido) Sólo puedo sentarme a esperar que todo eso pase, ya no hay vuelta atrás...
Odio el mercadillo, empujones, codazos, gritos, pisotones, embestidas con carritos escupiendo acelgas y lo peor en cualquier parte del mundo es lo mismo. Si viviera en el mercadillo el infierno sería mi lugar de vacaciones. Y allí estaba yo en medio de ese caos, un sábado por la mañana… un supuesto día de descanso.
Para mi suerte casi nunca lo sufro sola, mi hermano lo sufre conmigo, me defiende en caso de conflictos con ancianas, cuando me quieren estafar o cuando me siento antisocial compra por mí. Teníamos casi todo comprado, estábamos en medio de los “¡señora!”, “1’50 el kilo”, “Tomate para ensalada regalado”, “Rubia te lo dejo a tres”
En un momento, no se exactamente cuando, me ausenté, estaba lejos disfrutando de algo inconscientemente, pero era tan agradable, cuando volví, mi hermano me miraba desde unos metros más adelante con una cara extrañada. Entonces me dí cuenta…¡Era música!, una música simple, preciosa, estaba tan fuera de lugar que era perfecta!
Empecé a buscar por todos lados para poder ver de donde provenía… Ahí estaba, ¡un piano! Un joven sentado antes un piano, en medio de un mercadillo, oírlo era una delicia, en aquel lugar tan lleno de gente, nadie lo veía, nadie lo escuchaba. Y él completamente ausente como si tocara solo para los que podíamos oírle.
He vuelto cada sábado al bendito mercadillo, con un poco más de ilusión que antes para ver si podía verlo una vez más, pero no lo volví a ver. Pero estoy segura de que sigue tocando por ahí, en todos los mercadillos del mundo y disfruta porque para los que llegamos a oírle es un momento único, irrepetible, que no olvidamos nunca. Y él lo sabe.
1- Atrapar un duende en un bar Irlandés y escuchar historias de hadas en el día de Saint Patrick.
2- Bailar salsa en Puerto Rico
3- Comer Sushi en Japón (importante probar pez globo)
4- Darme un baño en el mar muerto y comprobar lo de flotar.
5- Sacarme una foto intentando enderezar la Torre de Pisa
6- Gritar a lo guerrero en la muralla China.
7- Ver las estrellas desde el Gran cañón.
8- Comer chocolate en Suiza.
9- Tomar cerveza y comer salchichas en Alemania.
10- Bajar el pulgar como un emperador en el Coliseo
11- Bailarzorbamientras me como un yogur en Grecia.
12- Escupirle a una llama en la cima del Machu Pichu
13- Comer sopa de medusa en Tahilandia
14- Escribir mi nombre en un pino de las montañas de Canadá
15- Gritarle a un argentino que Gardel siempre fue nuestro.
16- Tirar papelitos en el carnaval de Brasil
17- Llevarme semillas de bao-baobs y por lo menos un Lémur de Madagascar
18- Subirme a un mini-caballo en Mongolia.
19- Escupir desde la Torre Eiffel.
20- Cantar “In thejunglethemagicjunglethelionsleeptonight” durante un Safari.
21- Adoptar un mono o perezoso para el recorrido a los largo del amazonas acompañada de un indígena de la zona (importante: mascar hojas de coca)
22- Cantar con un mariachi en México (y ver un monólogo de Adal Ramones)
23- Decirle “pequeño saltamontes” a un monje budista del Tíbet.
24- Alimentar con carne de canguro a un cocodrilo en Australia.
25- Comer perro en Korea o en seul tiene que haber ambientazo nocturno y muy original, rollo tokyo. y si voy con compañía seguro que encuentro cosas mejores q hacer que ir zampandome caniches...(o no?)(punto para chuikov) 26-Acude al valle de Campoo, y camina descalza por las calles nevadas de Reinosa.(Cantabria)(punto para ben-hur) Siempre se pueden ir a ñadiendo...xD
Quién iba a decir que fuera tan difícil comprar un boligrafo, una lapicera, una birome o como se quiera llamar. Fui a una hermosa papelería de barrio y el siguiente diálogo ronda por mi cabeza desde hace un par de horas:
yo: Buenaaaaaaaaaaaas!! Un pilot negro dependiente: que pilot? yo: ¿? dep: hay muchos pilot yo: uno de tinta dep: de tinta? jeje, de tinta son todos yo: de esos que manchan y hacen bolitas. dep: es que todos son de tinta y todos manchan. yo: eso también es verdad... pero este es de gel!! dep: pero también tiene tinta. yo: este!!! el clásico!! dep: vamos, el de toda la vida? yo: siiiiiiiii, el de toda la vida!!!!
Nunca imaginé que fuera tan complicado entenderse para que me dieran un boli, la proxima vez me voy al Alcampo que se cobra uno mismo, que no haya humanos, que son muy complejos.
En mi país, que tristeza, la pobreza y el rencor. Dice mi padre que ya llegará desde el fondo del tiempo otro tiempo y me dice que el sol brillará sobre un pueblo que él sueña labrando su verde solar. En mi país que tristeza, la pobreza y el rencor.
Tú no pediste la guerra, madre tierra, yo lo sé. Dice mi padre que un solo traidor puede con mil valientes; él siente que el pueblo, en su inmenso dolor, hoy se niega a beber en la fuente clara del honor. Tú no pediste la guerra, madre tierra, yo lo sé.
En mi país somos duros: el futuro lo dirá. Canta mi pueblo una canción de paz. Detrás de cada puerta está alerta mi pueblo; y ya nadie podrá silenciar su canción y mañana también cantará. En mi país somos duros: el futuro lo dirá.
En mi país, que tibieza, cuando empieza a amanecer. Dice mi pueblo que puede leer en su mano de obrero el destino y que no hay adivino ni rey que le pueda marcar el camino que va a recorrer. En mi país, que tibieza, cuando empieza a amanecer.
CORO: En mi país somos miles y miles de lágrimas y de fusiles, un puño y un canto vibrante, una llama encendida, un gigante que grita: ¡Adelante... Adelante! OIR
Ha nacido hoy un nuevo blog y puedo asegurar que promete mucho. La mujer del Frac un viaje a través de la cabeza de Bonnie. Haz clic en el siguiente enlace: http://lamujerdelfrac.blogspot.com/ A disfrutarlo!!!